domingo, 21 de julio de 2013

Capítulo 10

Pasé varios días en mi cuarto, solo con mis pensamientos. Mi hermano no me molestaba por que había ido a casa de mi primo Israel.
Oí que entraba alguien a casa muy alborotado.
-¡Enano! Cuanto tiempo...
-Cállate imbécil.
-¡Thomas, no le hables así a tu hermano!
-¡Déjame en paz mamá!
-¿Th-Thomas?
Se fue a su habitación dando un portazo.
-¿Qué le ha pasado mamá?
-Alex, tu primo Israel...
-¿Si?
-Está ingresado en el hospital.
-¡¿Por qué?!
-Estaba jugando con tu hermano, y no se sabe como acabó con la cabeza abierta por el impacto de una piedra. No se sabe que pasó. Tu hermano no dice nada. Está muy nervioso...
-Pero, ¿está fuera de peligro?
-Tienen que hacerle unas pruebas. Todavía los médicos no sabe que decir.
-Voy ahora mismo a verle al hospital. ¿En cual está?
-No, Alex. Mejor no.
-¿Cómo que no mamá? Es mi primo, quiero ir a verlo.
-Alex, es que tus tíos creen que ha sido Thomas, y no quieren que nadie de la familia vaya a verle.
-¿Qué dices?¿Cómo pueden pensar eso?
-Tu padre hablará con ellos cuando vuelva del trabajo.
-Vale.
Subí a mi habitación.
Con todo esto que me ha pasado no me di cuenta. ¡HOY ES LUNES!
Mañana, según lo que le oí a Leire, se vengará de mi.
-Que bien me vendría ahora una llamadita de esa voz.
Y como si me hubiese oido (que es lo que probablemente ocurrió), sonó mi teléfono.
-Hola.
-Hola, Alex. Por lo que veo, has descubierto unas cuantas cosas tu solo, ¿no?
-Pues si. aunque todavía no las consigo unir...
-Yo te ayudo. A ver, Leire se quiere vengar. ¿Por qué? Por algo que sucedió hace dos años.
-¿El accidente de James?
-Casi. No por el accidente, sino por tu relación con James.
-¿Por mi relación con James?
-Ahora no lo entenderás, pero lo harás muy pronto.
-Vale. En la llamada que le oí a Leire, ella llamaba hermanito a la persona que estaba al otro lado del teléfono.
-Ah, si. La persona que estaba al otro lado es su hermano.
-¡¿Qué?! Pero no puede ser. James era su único hermano. Porque... James, James está mu-muerto, ¿verdad?
-Si. Por desgracia, James está muerto. Pero ese hermano es hijo solamente de Mario. Mario le fue infiel a Ana después de tener a James. Ana no lo sabía. Pero pasados unos años, la chica a la que dejó embarazada regresó con su niño para que Mario se hiciera cargo. Éste no lo reconoció, pero Ana lo descubrió todo y decidió marcharse. En ese tiempo, Ana quedó embarazada, pero decidió darlo en adopción. Ése es el chico que oíste hablar con Leire la otra vez
-Entonces, ¿Leire y James tienen dos hermano más?
-Exacto.
-¿James lo sabía?
-El día del accidente fue cuando lo descubrió todo. Cuando te llamó para ir aquella fiesta, Decidió beber hasta olvidar. Y por eso tuvo el accidente.
-Pero no entiendo, ¿que tengo que ver yo con todo eso?
-Esos hermano son...
-¿Si? ¿Hola? ¿Quiénes son?
-Joder, ahora no.
¿Y que hago yo ahora? Tengo que hablar con Leire. Pero no puedo, se supone que no se nada de la venganza...
Lo dejaré estar, a ver que pasa mañana....

sábado, 6 de julio de 2013

Capítulo 9

Me quedé pensando en posibles responsables del secuestro de Chris, pero no se me ocurría nadie.
Como todavía eran las diez, me puse a ver un rato la tele en mi cuarto. Pronto, me aburrí y me puse a jugar con la consola. Cuando estaba por poner el juego, me acordé de que con quién había jugado por última vez, había sido con Chris. La apagué de inmediato.
-¿Chris, dónde estás, tío?
Me dejé dormir.
Me despertó el sonido de mi móvil.
-¿Diga?
-Hola, amor. Espero no haberte despertado cariño.
-Tranquila cari, Tenía puesta la alarma para dentro de 10 minutos o sea que…- mentí.
-Ah, vale, precioso. ¿Quieres que pase por tu casa para estar un rato juntos?
-Va-vale, Leili.
-Ahora nos vemos, tontito.
-Te quiero cariño.
Me fui al armario. Tenía que buscar algo para ponerme. En este aspecto, soy como una mujer. O por lo menos, como las chicas que salen en las películas que tienen su armario lleno de ropa y cosas así. Me encanta la ropa. Me puse una camiseta gris. Con una camisa de botones abierta azul. Unos vaqueros azul marinos y unas preciosas Vans azules claras. Son mis favoritas.
Preparé un buen desayuno. Unas tostadas con Nutella, un zumo de naranja natural y bajé a la panadería a por unos croissants.
Llegó por fin Leire. Estaba preciosa. Me quedé embobado en la puerta unos segundos hasta que se abalanzó sobre mí y me beso.
-¿Todavía sigues cocinando, cariño?
-Sí. Es una de las cosas que más me gustan.
-Me alegro, se te da muy bien.
Le tenía preparada una tostada con forma de corazón untada en Nutella.
-¡Mi amor! Que romántico eres…
-Eres tú, que sacas lo mejor de mí.
Nos besamos. Se puso Nutella en los labios y me dijo: “Cariño, me he ensuciado, ¿me lo limpias?”
Por supuesto, le quité toda la Nutella de sus labios con un muy dulce beso.
Subimos a mi habitación.
Le dije que fuera subiendo, que yo tenía que recoger esto un poco.
Subió y cerró la puerta.
Empecé a poner los platos en la pila cuando oí unas voces que venían de arriba.
Subí sin hacer ruido.
Venían de mi habitación.
Puse la oreja en la puerta y pude escuchar que Leire hablaba con alguien por teléfono.
-Sí, ya está todo listo. Lo tengo comiendo de la palma de mi mano. Es un estúpido. Se ha creído todo eso de que le amo y que estoy enamorado de él. Bueno, ¿cuándo será?
-Entiendo. ¿Y no podría ser antes? Es que no sé si podré distraerlo durante tanto tiempo.
-Oh calla, que me sonrojo. Vale. Entonces el martes de la próxima semana comenzará mi venganza. Una última cosa, muchísimas gracias por ayudarme a llevarlo a cabo, hermanito.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿HERMANITO????????!!!!!!!!!!!
Solté un leve chillido. Creo que Leire se dio cuenta, porque al instante colgó y se dirigía hacia la puerta. Baje corriendo hasta la mitad de las escaleras, y luego hice como que estaba subiendo tranquilamente.
-¿Ya has terminado cariñito?
-(¿Cariñito cacho de zorrón?) S-sí, mi amor. Creo que va siendo hora de que te vayas, ¿no? No me entiendas mal, no quiero parecer grosero (me da igual si lo parezco la verdad, pero no quiero que sospeche que sé algo) pero es que mis padres están a punto de llegar del trabajo, y me parece raro que Thomas no me esté molestando ya.
-Oh, si, claro, cariño. Me iré ya, que mis padres también van a llegar ya.
-Te quiero.
-Y yo a ti.
Entonces, el de las llamadas tenía razón. Leire, Leire es mala. No me lo puedo creer. Estaba tan enamorado, que no me dejaba ver cómo era en realidad.

¿De qué se querrá vengar? ¿Por qué me quiere mantener distraído? Y lo más importante, ¿quién es ese hermanito?